Contribuimos para recibir (I)

Contribuimos para recibir (I). Publicado en Periódico de Aragón en Julio 2015

El lema de la Campaña 2015 de la Agencia Tributaria para la prevención del fraude habla de la obligación de contribuir para poder recibir. Pero para ello, el sistema debe ofrecer garantías de justicia y de equidad y no dejar a nadie en los márgenes, ni para poder ejercer la obligación de contribuir, ni para poder ejercer el derecho a disfrutar de los servicios.

Hablemos hoy de la contribución. Para quien inicia o continúa una actividad como autónomo, cerca del 50% de su facturación se destina a recaudación fiscal (reta, irpf e iva). Por eso no son pocos los que, iniciando una actividad, deciden mantenerla oculta, y no por ánimo de fraude, sino por imposibilidad de hacer frente a los impuestos. Una fiscalidad que recauda tanto que impide hacer de la actividad profesional un medio de vida es una norma injusta. Si además te has constituido en sociedad, porque sueñas con crecer algún día, la fiscalidad es todavía mayor. Se estimula así la estructura unipersonal frente a la societaria, aunque sin duda, ésta generará más Riqueza para todos en términos de empleo directo e indirecto, e incluso de recaudación fiscal.

En el otro lado de la balanza, el tratamiento fiscal para los capitales, es sin duda más benévolo. Hasta la saciedad se repite, y no se altera, el tratamiento fiscal de las sicav y las grandes fortunas, amén de la vergonzante amnistía fiscal para grandes patrimonios y capitales evadidos del país.

Sería bueno recordar que este país tiene un tejido empresarial pyme, un tejido emprendedor micropyme, y que las grandes empresas o se han ido o han reducido plantilla al menor envite. Arraiguemos Riqueza, estimulemos la actividad profesional, dejemos que crezca y se convierta en emprendimiento de alto contenido en innovación y conocimiento, estimulemos su conversión en sociedad, y evitemos tratos fiscales injustos entre actividad profesional y capital. Ayudemos a que se pueda trabajar y contribuir, porque no es ético estrangular fiscalmente a quienes empiezan, mientras que a los que más tienen, les reducimos los tipos y les amnistiamos. A los que más, menos, y a los que menos, más. No es ético.

Carlos Piñeyroa Sierra
@carlospineyroa

Publicado el 31/08/15  // Temas: Sin categoría

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