Artículo publicado en Julio 2026 en Heraldo de Aragón sección Tribuna
Paco tenía problemas de adicción, problemas que le llevaron a delinquir para poder cubrir sus necesidades. Pequeños hurtos, nunca con violencia en las personas, pequeños menudeos, y finalmente el asalto nocturno a una finca para robar unas naranjas acumularon en su expediente más de quince años de prisión, muchos de los cuales los ha cumplido en prisiones aragonesas. Paco vive hoy de forma autónoma, tras haber trabajado varios años en diversos trabajos, recibe una prestación por incapacidad, que complementa con apoyos del Gobierno de Aragón.
Paco tuvo la suerte de haber salido de prisión en el año 2018. Por aquel entonces pudo solicitar el subsidio de excarcelación, un subsidio estatal creado específicamente para personas presas, que sin recursos propios, y con una duración de seis meses, pudiera atenuar el conocido como “valle de la muerte de la reinserción”. Este periodo de seis meses es determinante, precisamente porque es un tiempo en el cual, si no dispones de recursos -y la inmensa mayoría de las personas presas carecen de ellos-, y vienes de un pasado donde la pequeña delincuencia ha sido tu manera de subsistir, la tendencia natural sería delinquir antes que quedarse tirado en la calle.
El subsidio de excarcelación se solicitaba y se concedía en el primer mes de libertad. Así el SEPE, el Servicio Público de Empleo Estatal salvó de la reincidencia a muchas personas en nuestro país. Nuestra tasa de reincidencia, que en el año 2000 alcanzaba aproximadamente el 40%, en la actualidad es tan sólo del 19%. Algo tuvo que ver aquel colchón del subsidio de excarcelación en esta positiva progresión.
Pero todo puede ir a peor. De hecho todo ha ido a peor. En el año 2024 el Gobierno de España elimina el subsidio de excarcelación mediante el Real Decreto Ley 2//2024 con el ánimo de unificar las prestaciones estatales en el Ingreso Mínimo Vital IMV.
Aquella norma estatal establecía la obligación de los gobiernos autonómicos de crear unas ayudas de urgente necesidad que cubrieran el ahora largo periodo de entre 6 y 9 meses para que el IMV pueda ser efectivo. Estas ayudas, en el caso de Aragón, nunca se han dotado presupuestariamente y han dejado en el aire a cientos de personas que, salidas de prisión, han de atravesar el valle de la muerte de la reinserción con una mano delante y otra mano detrás. Para intentar paliar esta anacronía el Gobierno de Aragón tiró de su Prestación Aragonesa Complementaria del Ingreso Mínimo Vital PACIMV para cubrir este lapsus entre salida de prisión y concesión del IMV, pero hete aquí que esta PACIMV tiene unos requisitos tales de exigencia, que, según datos propios de la Consejería de Bienestar del Gobierno de Aragón, en 2025 sólo se concedieron en 29 ocasiones. Esta cifra es exigua si tenemos en cuenta que este PACIMV se usa, no sólo para las personas recién salidas de prisión, sino para muchos otros casos de necesidad social.
Sí, todo puede ir a peor, y de hecho, va a peor. Si Paco hubiera salido de prisión hoy, en el año 2026, seguramente no habría podido atravesar el valle de la muerte de la reinserción, y seguramente su resolución de la PACIMV o del propio IMV le habría llegado, de nuevo, en las instalaciones de Daroca o Zuera.
Todas las entidades que intervenimos en prisión en Aragón, y que estamos agrupadas en la red Enlazados, hemos iniciado una campaña para que a través de una Iniciativa Legislativa Popular, podamos exigir a las Cortes Aragonesas que modifique la PACIMV para que la tramitación de esta ayuda, imprescindible para la reinserción, no sea ni tan restrictiva ni tan lenta, con el objetivo de ayudar a quienes menos tienen a que su historia vaya a mejor, como la de Paco, y no a peor. Si quieres firmar puedes hacerlo aquí https://www.boreal.es/ilp/reforma-prestacion-complementaria-aragon, o ponerte en contacto con nosotros, o con cualquiera de las entidades que formamos Enlazados (Cáritas, Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, Proyecto Hombre,…). Hagámoslo mejor, no peor, porque podemos hacerlo, sólo se trata de no dejar en lo peor a los últimos de entre los últimos.
Carlos Piñeyroa Sierra
Presidente de la Asociación ¿hablamos? para la mediación penal, penitenciaria y gestión de la convivencia en Aragón.